Oakland Lofts

Un refugio citadino alejado del bullicio metropolitano. Esta propuesta es un compromiso armónico, una opción de vida equilibrada. Los lofts de Oakland son espacios que albergan seres que, inmersos en la vida cotidiana, necesitan un oasis en medio del acelerado vivir de nuestros tiempos.
Astutamente inserto en el ecosistema del lugar, el complejo fue proyectado con máximo respeto a la naturaleza, elemento indispensable para eqilibrar nuestras vidas, según el propio autor.
Desde el ingreso, una pequeña plaza nos recibe con la seguridad y privacidad que caracterizan el lugar. Y a pesar de estar inmersos en el verde el contacto con la ciudad es visible, se intuye más allá de los verdes muros. Ya dentro, la naturaleza nos envuelve aún más, la pureza del aire es indiscutible. Un sistema de agua corriente, sonidos relajantes y destellos de luz nos acompañan en el recorrido por el lugar. El feng shui está presente en éstos elementos. La energía fluye, nos sumergimos en el cosmos de la naturaleza.
Cada loft cuenta con un área social espaciosa e iluminada que subraya la independencia de cada espacio. La doble altura es un reto. Presenta muros altos, dispuestos a ceder ante el acertado decorado esencial como los espacios que lo contienen. Elemento predominante son los ventanales, la mirada a la naturaleza, inmediata tan solo traspasarlos. Los detalles son coherentes con el carácter natural del espacio. Los acabados de madera rompen con la frialdad de la ciudad dejando atrás las calles y edificios sin carácter. En otras palabras, este espacio es diferente.
Texto: Catalina Godoy, Revista Taxi No.1
Diseño y desarrollo: David Garda Taller de Arquitectura